Valle de Uco, Domingo 19 de Noviembre 2017
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Siguiendo algunos recomendaciones básicas, se puede crear un entorno doméstico que fomente la alimentación saludable y el mantenimiento de un peso saludable.

No es de extrañar que los padres necesiten ayuda para entender qué significa comer de forma saludable. Desde la pirámide de los alimentos hasta la última grasa alimenticia, el alud de información existente sobre este tema puede desorientar bastante. La buena noticia es que no  se necesitas graduarte en nutrición para criar hijos sanos.

Aquí 8 normas básicas a seguir:

Los padres son quienes controlan las compras. Son ustedes quienes deciden qué alimentos se compran en su casa y cuándo se sirven. Aunque es de esperar que los niños insistan a sus padres para que les dejen comer alimentos menos nutritivos, son los adultos quienes deciden qué alimentos entran en casa. Los niños no se quedarán con hambre porque en su casa no hay lo que más quieren comer. Si el snack favorito de tu hijo no tiene nada de nutritivo, aún y todo,  existe la posibilidad de comprárselo de vez en cuando para que no se atiborre de ese alimento en cuanto caiga en sus manos.

De los alimentos que ofrezcas a tu hijo, déjele elegir lo que quiere comer. Tu hijo solamente podrá elegir entre los alimentos saludables que  has decidido comprar y preparar y aun así se sentirá libre y parte de la decisión.

Empieza pronto. Las preferencias alimentarias se adquieren muy pronto en la vida, de modo que empieza pronto a ofrecerle a su hijo un amplio abanico de alimentos.  Así mismo, es posible que necesite darle a probar un alimento nuevo a tu hijo en varias ocasiones antes de que lo acepte.

Reescribe el menú infantil típico. Cuando salgan a comer fuera de casa, deja que tu hijo pruebe platos nuevos. Tal vez le sorprenda su deseo de experimentar. Puede empezar dejándole probar un poquito de lo que vos has pedido o pidiendo una tapita o ración reducida para que la pruebe.

Las calorías de las bebidas también cuentan. Los refrescos con gas y otras bebidas edulcoradas suman calorías y se interponen en el camino de la alimentación saludable.

Un lugar especial para las golosinas. Está bien que los niños coman golosinas de vez en cuando, pero no convierta el postre en el plato más deseado de las comidas. Cuando el postre se convierte en el premio por haberse comido bien la cena, es normal que los niños den más valor al chupetín que al brócoli. Lo recomendable es que las golosinas se comean el fin de semana o en alguna ocasión especial.

No confundas la comida con el cariño Encuentre formas mejores de decir “Te quiero”. Cuando se utiliza la comida para recompensar a los niños y/o para mostrarles afecto, los niños pueden empezar a utilizarla como mecanismo para afrontar el estrés u otras emociones negativas.

Los niños hacen los que hacen sus padres. Puedes ser un buen ejemplo para tu hijo comiendo de forma saludable. La mejor forma de enseñar buenos hábitos alimentarios a su hijo es comiendo bien.

Fuente: MDZ Online