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El primer envío del sistema de misiles de defensa aérea S-400 de fabricación rusa ha aterrizado en Ankara, en un movimiento que establece un posible alejamiento entre Turquía y Estados Unidos.

El equipo llegó a la Base Aérea Murted este viernes, según el Ministerio de Defensa turco.

Otro avión tiene previsto volar a Turquía con un segundo lote de equipos en el futuro cercano, dijo una fuente diplomática militar a la agencia estatal de noticias rusa TASS. Esa fuente agregó que una tercera entrega, que transportará “120 misiles antiaéreos de varios tipos” se entregará “tentativamente al final del verano, por mar”.

TASS también citó a la fuente diciendo que los operadores turcos S-400 viajarán a Rusia para recibir capacitación en julio y agosto. Unos 20 militares turcos se entrenaron en un centro de entrenamiento ruso en mayo y junio, según la fuente.

La decisión de Turquía de comprar el equipo consolida los lazos que se han desarrollado entre el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, y es solo el último revés en las relaciones entre Estados Unidos y Turquía que han visto a los dos aliados de la OTAN en desacuerdo sobre temas como la situación en Siria.

EE. UU. advirtió durante mucho tiempo que Turquía corría el riesgo de que se le impidiera recibir el avanzado avión de combate furtivo F-35 debido a la insistencia de Ankara en adquirir los misiles rusos, un sistema que temen los funcionarios de EE. UU. les serviría para analizar y recopilar información sobre el F-35.

Un oficial de la OTAN dijo el viernes que “depende de los aliados decidir qué equipo militar compran. Sin embargo, nos preocupan las posibles consecuencias de la decisión de Turquía de adquirir el sistema S-400”.

El funcionario agregó que “la interoperabilidad de nuestras fuerzas armadas es fundamental para la OTAN para la conducción de nuestras operaciones y misiones”.

¿Cómo podría reaccionar EE. UU.?

Este viernes, el secretario interino de Defensa estadounidense, Mark Esper, planeaba llamar a su homólogo turco, el ministro de Defensa Hulusi Akar, para discutir el recibo de Turquía del sistema de misiles ruso, según un funcionario de defensa estadounidense.

El Pentágono podría suspender formalmente a Turquía de la participación en el programa F-35 por completo. Considerado como el futuro de la aviación militar, el jet F-35, que es el sistema de armas más caro de la historia, es un avión letal y versátil que combina capacidades de sigilo, velocidad supersónica, agilidad extrema y tecnología de fusión de sensores, de acuerdo con su contratista principal, Lockheed Martin.

El avión, que mantiene sus capacidades ocultas y dificulta la detección de los radares enemigos, ha sido el favorito del presidente Donald Trump, quien ha elogiado al F-35 varias veces por ser “invisible”.

Estados Unidos le había dicho constantemente a Turquía que el S-400 era incompatible con los sistemas de la OTAN.

Durante una visita a la sede de la OTAN en Bélgica a fines del mes pasado, Esper dijo: “Si Turquía acepta la entrega del S-400, no recibirá el F-35. Es así de simple”.

Los turcos que han estado estudiando el F-35, el personal de mantenimiento y los pilotos instructores que habían estado entrenando en Estados Unidos también podrían ser enviados a casa.

Sin embargo, a pesar de esas advertencias, los altos funcionarios turcos habían expresado durante mucho tiempo el optimismo de que la administración de Trump no cumpliría con su amenaza de expulsar a Turquía del programa de aviones, y dijo que el presidente de EE. UU. había prometido resolver el problema al tiempo que se comprometía a no integrar el S-400 con cualquier sistema de la OTAN.

Funcionarios de defensa de Estados Unidos dijeron el mes pasado que Estados Unidos aún estaba decidiendo qué hacer con los cuatro aviones F-35 destinados a Turquía, que se habían quedado en Estados Unidos para facilitar el entrenamiento de pilotos turcos en la Base de la Fuerza Aérea Luke, en Arizona.

Se esperan sanciones

Se espera que EE. UU. nivelará las sanciones contra Turquía por su adquisición del sistema ruso, sanciones establecidas por el Acta de Contrarrestar los Desvarios de Estados Unidos (CAATSA, por sus siglas en inglés) que penaliza a los países que compran equipos militares a empresas de la lista negra.

Ellen Lord, subsecretaria de Defensa para Adquisiciones y Mantenimiento, dijo a los reporteros en el Pentágono el mes pasado que “existe una fuerte determinación bipartidista del Congreso de Estados Unidos de poner en acción las sanciones de CAATSA impuestas a Turquía si Turquía adquiere el S-400”.

Las sanciones podrían dañar gravemente la economía de Turquía, que está sufriendo las consecuencias del reciente movimiento de Erdogan para destituir al gobernador del Banco Central de Turquía.

El Pentágono ya había comenzado a suspender a Turquía de algunos aspectos del programa F-35 y anunció el mes pasado que Ankara tenía hasta el 31 de julio para llegar a un acuerdo mutuo con EE. UU. sobre la compra del sistema ruso, pero dijo que la suspensión podría venir antes de eso, si Turquía recibía el sistema de misiles antes de esa fecha.

Si EE. UU. expulsa a Turquía del programa, a Ankara no solo se le impedirá cumplir sus planes de adquirir cerca de 100 aviones, sino que las compañías turcas y los fabricantes de componentes, que han estado involucrados en el desarrollo del avión, perderán importantes oportunidades comerciales.

En abril, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, advirtió que la expulsión de Turquía del programa conjunto F-35 “dañará no solo la capacidad de defensa de Turquía, sino que puede paralizar a muchos de los fabricantes de componentes turcos que suministran ese programa”.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Çavuşoğlu, dijo en abril que Turquía ya había invertido “1.200 millones y otros 2.300 millones están en camino y realmente hemos cumplido con todas nuestras obligaciones como uno de los países que se encuentran en el programa (F-35)”.

El Departamento de Defensa de EE. UU. ha dicho que las industrias turcas producen más de 900 partes de aviones, incluidas partes del tren de aterrizaje y el fuselaje central, y que “un poco más de 400 de ellas” son de “origen único”.

Lord dijo que el Pentágono está trabajando activamente “con Lockheed Martin en el lado del avión, con Pratt & Whitney en el lado del motor, para encontrar fuentes alternativas” para las piezas producidas en Turquía.

También dijo que el programa podría depender de depósitos alternativos en Europa para compensar la pérdida de un depósito de piezas con base en Turquía destinado a respaldar el mantenimiento de la aeronave.

¿Qué significa para la posición de Turquía en la OTAN?

La compra por parte de Turquía del sistema de misiles S-400 abre preguntas más amplias sobre el camino diplomático de Turquía, porque esta venta marca pasa otra frontera hacia regímenes autocráticos como Rusia.

El encarcelamiento de periodistas y el autoritarismo de Erdogan ya ha tenido choques con las principales demandas que tienen los miembros de la OTAN, en cuanto a obligaciones con los valores democráticos y los derechos humanos.

Pero, lo que es más importante, la misión de la OTAN desde su inicio es defender a otros estados miembros de la invasión rusa.

Por lo tanto, el coqueteo con material de combate ruso por parte de Turquía, el único miembro musulmán y dueño del segundo ejército permanente más grande, puede ser una situación que esté más allá de los límites para los miembros claves de la OTAN.

Pero parece que Erdogan parece pensar que la recompensa de enfrentar a Moscú contra Bruselas y Washington es mayor que la posibilidad de ser expulsado de la alianza militar más grande del mundo.

¿Cómo ha respondido el Kremlin?

Rusia ha dicho que el acuerdo es solo comercial y que cumple con sus obligaciones en virtud del contrato.

El Servicio Federal para la Cooperación Técnico-Militar confirmó el inicio de las entregas del S-400 a Turquía este viernes, según la agencia estatal de noticias rusa RIA Novosti.

El mes pasado, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que habrá una transferencia parcial de tecnología.

El Kremlin se ha alejado en gran parte del drama de este viernes, mientras ve cómo impulsa una brecha en esta importante institución occidental.

Fuente: CNN

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