Roberto, el colectivero tunuyanino con 32 años de experiencia detrás del volante: “Yo amo ser chofer”

roberto-chofer-portada
WhatsApp
Facebook
Twitter
Imprimir

Comenzó a manejar desde joven y ahora, cuenta los días para jubilarse. Conozcamos un poco más su historia.

Cada 24 de septiembre se conmemora en la Argentina el Día del Colectivero, y paradójicamente, el origen de la fecha está ligado a la iniciativa de un grupo de taxistas que idearon la posibilidad de trasladar a varias personas en un mismo viaje.

Ser chofer, al igual que cualquier otra profesión, implica sacrificio, esfuerzo y  responsabilidad, pero también un compromiso extra, y es que la seguridad y vida de las personas que deciden trasladarse en colectivo depende de una sola, en este caso de su conductor.

Alguien que ha sabido hacer muy bien su trabajo y cumplir este rol es Roberto Quinteros, un hombre oriundo de Tunuyán que lleva más de 32 años atrás del volante.

El Cuco Digital lo entrevistó y él, que desde joven maneja, contó un poco más sobre la actividad que tanta satisfacción le ha causado.

chofer-1

-Roberto, ¿a qué edad comenzó a manejar?

Yo manejo desde que tengo 18 años, y ahora ya tengo 55, es decir toda una vida.

-Sabemos que desde hace años trabaja en la empresa CATA, ¿es así?

Sí, yo manejo desde joven pero en CATA hace 12 años. Ya me estoy por jubilar.

-Si pudiera elegir otra profesión, ¿qué sería?

Sería chofer; yo amo ser chofer.

-Cuentenos algo muy común que sucede en los micros, por ejemplo, ¿es real que las personas siempre se olvidan cosas? ¿Cómo actúan ante esas situaciones?

Sí, siempre, siempre. Nosotros si nos damos cuenta en el acto le decimos, pero sino, cuando hacemos la limpieza recolectamos las cosas que dejan. A veces, la gente se queda dormida o a veces se bajan distraídos. Nosotros hemos devuelto muchísimos objetos y cosas que la gente olvida. Desde billeteras, celulares, papeles importantes; de todo.

-¿Qué es lo más difícil de ser chofer de colectivo?

No hay cosas difíciles; uno tiene que saber ser amable con la gente que a veces es un poco complicada.

Algo que sucede es que cuando sube el precio del boleto, se quejan los primeros días o reclaman cosas, pero bueno, uno trata de entenderlos. Muchas veces me pasó que hubo gente que no podía pagarlo y el gasto corrió por mi cuenta; otras veces me decían “después se lo acerco” y algunos te lo traían y otro no (risas). Pero en definitiva si uno cumple como lo pide la empresa no es tan complicado.

-Sabemos que mientras más horas se maneja, mayor es la posibilidad de algún accidente. ¿Tuvo alguna vez algún problema vial?

-No, gracias a Dios no.

-¿La pandemia ha modificado sus horarios de trabajo?

No hasta ahora no, porque seguimos cumpliendo 8 horas de trabajo; lo que sí se ha modificado son los horarios y los recorridos, pero nosotros seguimos cumpliendo como antes.

-Roberto, para cerrar, ¿quieren agradecer a alguien?

Primero que nada a la empresa CATA, por confiar tantos años en mí, segundo a mi jefe a Elio que es un ser estupendo, y tercero a mi familia que siempre me aguanta y me apoya. Son muchas horas en la calle y el estar afuera, y ellos siempre han estado ahí. Así que muy agradecido a ellos, sobre todo a mis tres hijos y a mis dos nietos maravillosos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

LAS MÁS LEÍDAS

Sigue Leyendo

  • Hostal Rosengarten