Elecciones en Colombia: histórico balotaje define el futuro entre dos modelos de cambio opuestos

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Los candidatos al balotaje por la presidencia en Colombia, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández - Foto AFP
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Los comicios de este domingo decidirán la suerte del país sudamericano. Será entre el candidato de izquierda Gustavo Petro y Rodolfo Hernández, de la derecha. A partir de las 10 abren las urnas y definir el futuro de Colombia entre dos modelos antagónicos.

Colombia define este domingo el destino político de su nación. El balotaje no solamente será para elegir al nuevo presidente, sino que determinará el modelo de gestión a seguir en los próximos años. En un marco de cruces, los candidatos Gustavo Petro (de la izquierda) y el Rodolfo Hernández (derecha), disputarán los comicios, ambos con propuestas para sacar al país de la crisis.

A partir de las 8:00 hasta las 16:00 hora local (10 a 18 horas de Argentina) los votantes ubicados en territorio nacional como en el exterior. Una vez finalizado el acto electoral, comenzará el escrutinio de votos, que se prevé puede durar hasta las 0 hora local. Alrededor de 29 millones de colombianos están habilitados para ir a las urnas. La abstención oscila, anticiparon, entre el 45 y 50%.

Los países de la región siguen de cerca las acciones, que pueden generar cambios en el tablero político en lo que respecta a las relaciones bilaterales. De cara al balotaje, las últimas encuestas previas a la veda electoral en Colombia reflejaron un empate técnico entre el senador Gustavo Petro (de 62 años) y el empresario Rodolfo Hernández (77). Ambos candidatos surgieron de la lógica “antisistema”, desde los extremos ideológico.

El senador y exalcalde de Bogotá, Petro, fue el líder indiscutido en las encuestas previas a la primera vuelta donde se impuso con el 40% en los comicios del pasado 29 de mayo. Es la tercera vez que el economista (exguerrillero que firmó la paz en los noventa) compite por la presidencia. Representó la promesa de un histórico giro a la izquierda por primera vez en la historia.

Por su parte, Rodolfo Hernández, empresario del sector de la construcción en su país, fue la sorpresa al obtener el segundo lugar con el 28% de los votos y haber dejado en carrera a Federico “Fico” Gutiérrez, el candidato del expresidente e histórico armador de la política colombiana, Álvaro Uribe. Para lograrlo, el exalcalde de Bucamaranga tomó como ideas centrales en su discurso de campaña la lucha contra la corrupción y montó una bizarra campaña en las redes sociales, además de hacer una serie de promesas “populistas”.

Ante este escenario, la ciudadanía colombiana llevó a estos dos candidatos de los extremos al balotaje. No hubo elección por los partidos políticos históricos, por lo que es todo un fenómeno este proceso electoral en Colombia. Si vence Petro, la izquierda llegará por primera vez al poder y si el triunfo es para Hernández, estará al frente del país un millonario sin partido enredado con la justicia.

Balotaje en Colombia: dos modelos antagónicos en disputa

Petro y Hernández representan ruptura y cambio, pero con modelos y estilos opuestos. El primero quiere robustecer el Estado, transformar el sistema de salud y pensiones, y suspender la exploración de petróleo para dar paso a energías limpias, ante la crisis climática.

“El país necesita justicia social para poder construirse en paz (…) es decir menos pobreza, menos hambre, menos desigualad, más derechos. Si no hace eso la violencia se profundiza”, sostiene Petro.

Hernández aterrizó en esta contienda como un outsider con dinero y éxito empresarial, y una propuesta de lucha anticorrupción, gobierno austero y menos burocracia.

“Voy a reducir el tamaño del Estado, a acabar la corrupción y reemplazar por funcionarios eficientes y no corruptos a aquellos que han puesto en gobiernos anteriores y que están marcados por la incapacidad y la ineficiencia”, señaló en sus múltiples apariciones públicas en campaña.

Ambos tienen experiencia como alcaldes. Petro fue alcalde de Bogotá (2012-2015), y Hernández de Bucaramanga (2016-2019), una ciudad de unos 600.000 habitantes. El primero es un economista que quiere que los ricos paguen más impuestos y el otro un ingeniero constructor que plantea reducir el IVA del 19% al 10%.

Coinciden en que restablecerán relaciones con Venezuela, respaldarán el acuerdo de paz de 2016 con las extintas FARC y buscarán dialogar con el Ejército de Liberación Nacional, la última guerrilla reconocida en el país.

Sectores poderosos y de las Fuerzas Armadas resisten a Petro por su pasado en la lucha armada y su ambicioso proyecto de reformas que, temen, afecte a la propiedad privada y conduzca al país hacia un socialismo fallido. Si vence, los militares deberán jurar lealtad a un exguerrillero en un país traumatizado por un conflicto de seis décadas con los rebeldes de ultraizquierda.

Con Hernández reina la incertidumbre. El magnate que promete erradicar la corrupción está llamado a juicio por irregularidades en un contrato firmado en su época de alcalde que podría impedirle gobernar. Es un político lenguaraz, que se desdice con frecuencia y ha hecho comentarios sexistas.

Fuente: Ámbito

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